Los Dolores de Córdoba detrás del Sepulcro, una imagen reproducida a lo largo de los siglos

La hermandad de los Dolores y la del Santo Sepulcro pueden alterar el orden de entrada a Carrera Oficial en la Semana Santa de 2020. Hasta ahora y desde 1995, la Virgen del Desconsuelo era la que ponía el broche final a la jornada del Viernes Santo en Córdoba, pero históricamente fue la Virgen de los Dolores quien ejecutaba esa acción.




Cuando en 1849 se recuperó la Semana Santa en Córdoba con la procesión oficial del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores, la Virgen cerraba el cortejo tras el Sepulcro a modo de soledad. Durante casi un siglo fue una tradición inmutable pese a que los Dolores hubo años que también procesionó el Domingo de Ramos de forma paralela.

En 1939, la hermandad incorporó la imagen del Santísimo Cristo de la Clemencia, titular primitivo del hospital y al que le rendían culto. Incorporarlo al Viernes Santo era complicado por la posición de los Dolores tras el Sepulcro. Ver a un crucificado detrás de una urna era complicado.



Fue ya en 1946 cuando la hermandad de la Expiración había pasado al Martes Santo cuando la procesión del Santo Entierro se formó con el orden de la Virgen de los Dolores primero y el Sepulcro después. En 1948, se aprobó la incorporación del Cristo de la Clemencia a la Salida procesional y se inició el proyecto del paso en el que hoy procesiona el Cristo.

La procesión del Santo Entierro estuvo vigente durante casi tres décadas, con la participación del Señor de la Caridad y el Descendimiento. Los Dolores no era el último paso, pero sí la última dolorosa. El paso del Sepulcro cerraba la jornada del Viernes Santo hasta que llegó la imagen de la Virgen del Desconsuelo al seno del Sepulcro. Fue entonces cuando los Dolores dejó de ser la última dolorosa del sexto día de procesiones hace ahora 25 años.

abc