Profanan la parroquia de Carrión de los Céspedes

La Cofradía del Cristo Mutilado de Málaga trabaja en la adaptación de su trono para volver a salir tras 44 años

La Cofradía del Cristo Mutilado sigue dando pasos en la hoja de ruta marcada por su actual junta de gobierno, que preside Manuel Sánchez, para revitalizarse como una hermandad de Pasión más de la ciudad. Su Crucificado se encuentra desde el pasado mes de junio en el taller del profesor sevillano Juan Manuel Miñarro para ser sometido una restauración que incluye la restitución de las piernas que esta talla del siglo XVII perdió durante los saqueos a las iglesias en julio de 1936. Además, según ha podido conocer este periódico, al mismo tiempo, el taller del tallista y dorador Alberto Berdugo lleva a cabo desde hace meses la adaptación del trono en el que esta imagen salió hasta los años setenta del pasado siglo, de forma que pueda volver a procesionarse una vez que esté restaurada.




La intención inicial de los cofrades del Mutilado es salir en procesión en la tarde del Viernes de Dolores desde el interior de la Catedral, y efectuar un recorrido por las calles del entorno del casco antiguo más próximas a su sede en la parroquia del Sagrario. No obstante, la hermandad celebrará el mes que viene un cabildo de hermanos en el que se decidirá el formato de esa procesión y si finalmente se realiza o no esta próxima Semana Santa. «Todo dependerá de la fecha en que esté totalmente finalizada la restauración del Cristo, en función de eso veremos el margen de tiempo que tenemos», apuntó Manuel Sánchez a preguntas de SUR.

De este modo, la imagen de este Crucificado, que en los últimos años ha protagonizado un vía crucis por el interior de la Catedral en la tarde del Viernes Santo, regresaría a las calles de Málaga tras su última salida procesional, que se produjo hace 44 años, el Jueves Santo de 1976.

Berdugo ha realizado, con estructura de Agustín Fernández, una adaptación del trono que realizó Adrián Risueño en 1940 y reformó Andrés Cabello en 1955, de forma que pueda salir desde el interior el primer templo de la diócesis. De los dos cuerpos o plataformas con las que contaba ese trono, ha sido restaurada solo la inferior y más adelante se verá si se le incorpora también la superior. Asimismo, se han sustituido los escudos de algunas cartelas, y se ha incorporado el actual escudo de la cofradía.




A pesar de los años transcurridos, la corporación conserva todos los elementos del trono, incluidos unos faroles de orfebrería de muy buena factura que llegaron a colocarse en el trono del Cristo Resucitado en 2013, si bien ese año no llegó a salir a la calle por la lluvia, y un conjunto de varios arbotantes laterales que realizó Manuel Guzmán Bejarano



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