Jesús Despojado de Sevilla gana 3 minutos de Paso en el 2020

Cartel anunciador de la procesión gloriosa de la Santísima Virgen de la Fuensanta, Patrona de Coín.

Cartel anunciador de la procesión gloriosa de la Santísima Virgen de la Fuensanta, Patrona de Coín.


Dice la tradición que después que los Reyes Católicos conquistaran la Villa de Coín, un morisco mondeño, que acostumbraba a guardar ganados en los montes de Pereila, entró en una cueva para refugiarse de una fuerte tormenta y halló la esfinge de la Virgen, escondida en su interior, donde manaba una fuente. Tomó el morisco la Imagen creyéndola muñequita, guardándola en el zurrón dio la vuelta a Monda, en donde quería entregársela a una hija suya, notó asombrado que faltaba. Una y otra vez se repitió el suceso y la prodigiosa falta, encontrándose siempre la esfinge que era de reducido tamaño en el propio lugar en que primeramente la halló el mondeño. Corrió la noticia, sabiéndose en Coín y Monda lo acaecido, y después de piadosas disputas y pleitos sobre el pueblo que más derechos podía alegar a la posesión de la Imagen de la Señora, quedó la posesión por la Villa de Coín, no solo por ser tierras de las de la cueva que regían por la justicia de su consejo, sino porque así parece que también lo significó la misma Virgen María, poniendo obstáculo al traslado de su linda esfinge a la villa de Monda.

A cerca del año de este hallazgo no se puede asegurar con certeza, sino que debió de ser uno de los últimos del siglo XV o del principio del XVI, muy en su comienzo; pues se sabe que en el año 26 de este siglo, tuvo pleito cierto Fray Francisco de Priego con los beneficiados de la Villa en razón de la ermita y que en época muy anterior se había abierto camino que conducía al santuario, llamándose la fuente y cueva con el nombre de la Señora por los cristianos y moriscos de todos los lugares comarcados.





Al punto que se comprobó el modo de prodigioso hallazgo, con las declaraciones del morisco, la piedad edificó altar en la misma cueva, pero se estimó que era poco decoroso aquel lugar para el culto a Nuestra Señora, determinándose llevarla a Coín y colocarla en su iglesia parroquial, que por entonces se llamaba de Santa María. Un nuevo prodigio, análogo a lo anteriormente dicho, cuenta la tradición que vino a demostrar cómo la Virgen había elegido y santificado la cueva y fuente que por tantos años la habían guardado, para que allí fuera bendecido y alabado su nombre. De ahí se deduce el nombre, Fuente Santa.





En la Guerra Civil, el escultor malagueño Francisco Palma Burgos realizó una copia de la imagen, la cual estuvo expuesta al culto durante varios años, mientras la original permaneció escondida.

La imagen participó en la Magna de la Cruzada del Rosario en Familia en 1953 en Málaga.