Se cierra la polémica sobre el fajín de Franco que una hermandad de Sevilla sacó en procesión

La juez de instrucción número 11 de Sevilla ha acordado el sobreseimiento y archivo de la causa sobre la polémica salida en procesión durante el Miércoles Santo de la virgen de la hermandad del Baratillo portando un fajín que perteneció al dictador Francisco Franco. La asociación de juristas 17 de marzo presentó a mediados del pasado mes de abril una denuncia para impedir que la imagen se paseara por la capital andaluza con la prenda por entender que constituía un delito de odio y que atentaba contra la ley de Memoria Democrática de Andalucía. La titular del juzgado entiende que “no existen indicios” de la comisión de ese tipo penal “ni ninguna otra infracción penal”.



La hermandad del Baratillo exhibe el fajín de Franco pese a estar bajo investigación judicial
Un grupo de juristas quiere impedir que una hermandad sevillana saque en procesión un fajín de Franco

“Más bien, estamos ante una manifestación religiosa realizada de forma tradicional por la sociedad sevillana de forma inveterada durante la Semana Santa, dentro del ámbito de la libertad religiosa, no constando que la Hermandad del Baratillo haya realizado acción u omisión tendente a alabar o enaltecer la figura de Franco”, establece la juez. Los argumentos que esgrime en su auto dictado el 30 de mayo son muy similares a los que arguyó la Fiscalía, que ya había desestimado previamente la demanda que formuló la misma asociación.

“Considerar que la imagen mariana del Baratillo portando un concreto fajín en procesión constituye un acto de enaltecimiento de la figura de Franco, o que con ello se trivializa gravemente a las víctimas de Franco o se niega la existencia de las mismas (...), y que con ello pudiera incitarse directa o indirectamente al odio, a la discriminación o a la humillación de las víctimas del franquismo, es extrapolar la finalidad religiosa y sociocultural de tal Hermandad de Penitencia y de otras muchas hermandades que procesionan con imágenes en la Semana Santa sevillana”, sostiene la magistrada en su escrito, que es susceptible de recurso.

Respecto de la posible vulneración de la Ley de Memoria Democrática, el auto concluye que en tanto que el fajín no aparece catalogado por la Administración “como contrario a la Ley de Memoria Histórica nacional o andaluza y por tanto prohibido”, no puede ser objeto de prohibición.

El fajín fue un regalo que la hija del dictador, Carmen Franco, realizó a la hermandad en el año 2000 y la del pasado 18 de abril no era la primera vez que la Virgen de la Caridad salía en procesión llevando el cinto. Una circunstancia que esgrimió la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, al ser inquirida por la polémica. “¿Qué ha cambiado para que ahora se haya generado este problema?”, se preguntó.

En este sentido, la instructora se adhiere a los argumentos que ofreció la Fiscalía en su momento, entendiendo que las donaciones que hacen los particulares y otras instituciones de vestimentas, joyas u otros objetos no tienen como propósito “hacer valer ideas políticas, culturales o reivindicaciones laborales, sociales o de ningún tipo, sino que la finalidad ha sido venerar y engalanar figuras marianas u otras imágenes que procesionan en la Semana Santa y que han sido aceptadas por las hermandades para enriquecer su patrimonio histórico artístico”.

La Virgen de la Caridad salió en procesión con el fajín de Franco en pasado 18 de abril con total normalidad y bajo la atenta mirada del expresidente José María Aznar, que asistió a su salida de la capilla de La Piedad. La del Baratillo no es la única virgen en Sevilla que ha paseado objetos pertenecientes a militares franquistas. La Macarena también ha procesionado en ocasiones con un fajín regalo del general insurgente Gonzalo Queipo de Llano, cuyos restos están enterrados en la basílica de la hermandad, otro objeto de polémica que choca con la Ley de Memoria Histórica andaluza.

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