‘Sigamos la cruz de guía’, nuevo libro de Antonio Varo sobre pregones de Semana Santa

Sigamos la cruz de guía. Ése es el título del nuevo libro de Antonio Varo Pineda en el que en esta ocasión habla de los pregones y pregoneros de la Semana Santa de Córdoba en el periodo que va de 1945, cuando pronunció el primero Federico García Sanchiz, a 1979, cuando lo dijo Pablo García Baena. En el libro, que fue presentado en la tarde de este jueves en la sede de la Fundación Miguel Castillejo, se recogen más de treinta exaltaciones de la Pasión en Córdoba, algunas de las cuales aparecen íntegras y de otras solo fragmentos que ha podido recuperar el autor de esta interesante obra.

Y es que en la mayoría de los casos los pregones de esos años no han sido nunca editados (como sí ha hecho la Agrupación de Cofradías con todos a partir de 1980) y otros ni siquiera fueron escritos ya que sus pregoneros los improvisaron. Es por ello que Antonio Varo ha llevado a cabo un importante trabajo de investigación en la prensa de la época y poniéndose en contacto con descendientes de los exaltadores para recopilar los textos o lo que se publicó de ellos. Incluso ha conseguido hablar con el pregonero de Córdoba más longevo en la actualidad, Cándido Aniz, un dominico navarro.

El volumen consta de 284 páginas e incluye una introducción general y un capítulo por cada año con datos biográficos del pregonero y textos de los pregones, así como un capítulo final en el que Varo, que fue pregonero de la Semana Santa de Córdoba en 1986, es filólogo y ha sido profesor de Literatura, hace un estudio literario y de contenido. El prólogo es del actual presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Gómez Sanmiguel. La portada y contraportada contienen dibujos que están en un libro que se le regaló a Francisco Montero Galvache cuando hizo el pregón de 1955 y en el lomo aparece el palio de la Reina de los Mártires aún sin bordar.

Según explicó Varo a EL CIRINEO, muchos de los pregones que ha incluido en su libro “los veríamos muy distantes hoy” pues hubo en torno a una quincena de pregoneros que no eran cordobeses, venían de fuera y en algunos casos no habían tenido ninguna relación con la Semana Santa de la ciudad. Otros, como los de Montero Galvache, “llegarían al cofrade actual porque están en la línea lírica, costumbrista y sentimental”, indicó Varo, que también ha descubierto exaltaciones que se parecen más a una conferencia e incluso un pregón que podría tildarse de “laico”, el de Carmelo Casaño en 1977, que no hace ninguna afirmación de fe católica y “afirma que la Semana Santa es una expresión de la cultura popular andaluza”. Destaca también la gran calidad literaria del texto de Pablo García Baena.

En cuanto a las imágenes y cofradías más nombradas y ensalzadas en ese periodo, están la Virgen de las Angustias y la de los Dolores, seguidas de Jesús Caído. También es significativo el lenguaje que se utiliza en esos pregones. “Se habla de desfile procesional, no de estación de penitencia; no se mencionan marchas ni se habla de música, aunque sí mucho de las saetas y algo de los altares domésticos”, explicó Antonio Varo, quien comenta asimismo que en general se da una visión de Córdoba como ciudad silenciosa, tranquila, senequista “en el peor sentido de la palabra” y se menciona “el silencio compungido de la gente viendo las procesiones”.



Por otro lado, la mayoría de los pregones no tocan temas controvertidos. “Cuando en los años 60 se va a la Catedral hay polémica con la carrera oficial pero los pregoneros no lo mencionan salvo Melguizo que dice que es partidario de que la carrera oficial vaya por el Centro” de la ciudad, señala Varo, que ha incluido en el libro fragmentos de un pregón que se dio sobre la Semana Santa de la ciudad por Miguel Salcedo Hierro en 1964 en la Casa de Córdoba en Madrid.

Los escenarios en los que se ha pronunciado el pregón de la Semana Santa entre 1945 y 1979 han sido el Gran Teatro y el Círculo de la Amistad, aunque en alguna ocasión fue en El Palacio del Cine y dos veces se dijeron por Radio Nacional de España. Otras curiosidades son que el pregonero más joven fue Benigno Santiño, que lo dijo con 26 años, y el pregón más corto fue el de Ramón Goy de Silva. Igualmente, otro dato con el que se ha encontrado Varo en su investigación es que previamente al pregón no siempre hubo concierto de marchas como actualmente, sino que en ocasiones salían saeteros, se recitaba poesía que a veces no tenía que ver con la Semana Santa o había corales.

El libro Sigamos la cruz de guía se puede adquirir en la sede de la Agrupación de Cofradías (en la calle Isaac Peral) por un donativo de 5 euros y ha sido editado por la Diputación Provincial con una tirada de 500 ejemplares.

cordopolis

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