Piedad de Cádiz, a un paso de reconducir su futuro



Tras un otoño convulso, la hermandad de Piedad está a un paso de reconducir su futuro. Juan Carlos Torrejón encabeza la única candidatura que se presentará al cabildo de elecciones fijado para el 25 de enero.



Precisamente, el que fuera pregonero de la pasada Semana Santa de 2018, regresó a la sede del Consejo Local de Hermandades de la calle Cobos para presentar el programa y las líneas maestras de su proyecto para la corporación penitencial del Martes Santo gaditano.





En un acto conducido por su predecesor en el atril del Falla, Juan Mera, Torrejón desgranó su propuesta para enderezar el rumbo de la hermandad. Las líneas maestras del programa son las siguientes:

El principal objetivo, que viene marcado por los propios estatutos de la cofradía, está en mantener, fomentar e impulsar el culto y la devoción a Nuestros Sagrados Titulares, el Santísimo Cristo de la Piedad y María Santísima de las Lágrimas, como ha venido siendo siempre desde su fundación. En este sentido, la meta es conseguir que cuantos actos de culto se organicen, así como también los culturales, formativos y cualquier otro del propio desarrollo de la vida normal de la hermandad, tengan como finalidad primordial difundir y propagar nuestro amor y devoción por a los titulares.

Igualmente, trabajar de manera incansable en el área de caridad, entendiendo que debe convertirse en santo y seña de la hermandad, especialmente en estos momentos delicados que atraviesa la sociedad en general y nuestro ámbito de actuar más cercano en particular. Por ello se volcarán los esfuerzos en atender las necesidades que nos puedan plantear los hermanos de la cofradía, nuestros feligreses de la Iglesia de Santiago y los propios de la Parroquia de Santa Cruz, pues no hay que olvidar que la hermandad pertenece a la jurisdicción de dicha parroquia.

La vocalía de formación elaborará un programa formativo continuado, dinámico y participativo, que facilite la formación a todos nuestros/as hermanos/as, así como el acercamiento de todos a la hermandad, desde los más jóvenes a los más veteranos.


Asimismo es intención de la candidatura trabajar para la creación no sólo de un grupo joven sino también de un grupo infantil con los más pequeños de nuestra hermandad.

En el apartado de patrimonio, el programa destaca que hay que mantener, restaurar lo que esté en mal estado e incluso completar y mejorar el patrimonio, para que al igual que nosotros lo disfrutamos actualmente, los que nos sucedan puedan también valorarlo y utilizarlo como vehículo de acercamiento a los titulares.


Finalmente, señala que una hermandad es, ante todo, un grupo de hermanos/as. Sin ellos, sin las relaciones de unos y otros, sin que se comuniquen entre ellos para acudir y participar en los cultos y procesiones, sin su convivencia fraterna, sin su celebración comunitaria de la Eucaristía…, no tendría sentido la existencia de una cofradía. Teniendo esto muy en cuenta, el aspecto social de la hermandad también debe ser muy cuidado y potenciado.

elmira



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