La historia del Cristo de Burgos de Chucena, conocido como el de las ‘Enagüillas’



Cada municipio, por pequeño que resulte, conserva y cuida con mimo costumbres y tradiciones que los hacen únicos. Una fecha, la Semana Santa, durante la cual tienen lugar manifestaciones y salidas procesionales muy arraigadas a la historia de cada localidad. Ritos cuyos orígenes son en ocasiones desconocidos incluso por los propios vecinos que con fervor participan en ellos.
Imagen del municipio onubense de Chucena. / Foto:www.ayuntamiento.es
Imagen del municipio onubense de Chucena./ Foto:www.ayuntamiento.es
Cada Jueves Santo el municipio onubense de Chucena acompaña en estación de penitencia a la Virgen de los Dolores y al Cristo de Burgos, talla de singular belleza y conocida popularmente como ‘El Cristo de las Enagüillas’, por la especie de faldellín que cubre las piernas del crucificado – prenda que caracteriza también al famoso cristo burgalés de San Agustín-. En cuanto al porqué de la existencia de este peculiar crucificado en el municipio onubense de Chucena existen todo tipo de conjeturas.Huelva Buenas Noticias ha conversado con el chucenero Ramón Franco, escritor, cronista local y gran conocedor de la historia de este municipio del Condado onubense.
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La talla es una aventajada copia renacentista del famoso Cristo burgalés de San Agustín.
“Todo serán simplesconjeturas mientras no se demuestre con documentos. Es cierto que el encargo y la adquisición de la imagen hubo de realizarse a través del Cabildo Catedralicio de Sevilla, de quien dependía la Iglesia (de Ntra. Sra. de la Estrella) chucenera, las razones del porqué entran en el campo de la hipótesis. Quizás fueran los burgaleses que, por Privilegio real, vienen a ocupar el Reino de Sevilla tras la conquista cristiana hacia el siglo XIV los que solicitan la talla, o bien castellanos beneficiados por el rumbo de sus negocios en la próspera capital sevillana, puerto de las recién descubiertas tierras americanas en el siglo XVI y siguientes. Unos u otros, que quisieran tener por estas tierras una réplica del lejano crucificado de sus devociones”, explica Ramón Franco.
El Cristo de Burgos procesiona cada Jueves Santopor las calles de Chucena.
El Cristo de Burgos procesiona cada Jueves Santopor las calles de Chucena.
“Lo único claro –añade-, por su titularidad, es que se trata de una aventajada copia renacentista del famoso Cristo burgalés de San Agustínobra realizada en madera, forrada de piel de vacuno y con uñas y pelo natural, de mediados del siglo XIV, que pasó a venerarse en la Catedral castellana tras la Desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. La talla sinónima existente en la sevillana Parroquia de San Pedro, sí tiene autor y fecha concreta, Juan Bautista Vázquez “El Viejo” en 1573 (s.XVI) por lo que resultaría lógico, por proximidad, atribuirle también la ejecución de la talla chucenera, al menos así lo afirman los historiadores García de Guzmán y García Reyes; mientras que el tándem onubense de historiadores González Gómez y Carrasco Terriza lo emplazan en el llamado “Círculo de Pedro Roldán”, pero ya en pleno siglo XVII, cuando la vecina población de Alcalá de la Alameda, era un floreciente Marquesado que, incluyendo Chucena y otras poblaciones, entronca con la Casa Ducal de Medinaceli”.
En el Condado de Huelva se vive la Semana Santa con un gran fervor.
En el Condado de Huelva se vive la Semana Santa con un gran fervor.
Recientemente, explica Ramón Franco, “el historiador sevillano Roda Peña encuentra razonables paralelismos estilísticos entre los Cristos de la Sangre de Umbrete (Sevilla), el de Ronda (Málaga) y el Cristo de Burgos de Chucena, para adjudicar su autoría a Pedro Duque Cornejo, artista sevillano a caballo de los siglos XVII y XVIII. Y analizando este último dato, nuestrohistoriador local Martín Sánchez propone la posibilidad decoincidencia de un antiguo Cristo de la Sangre, documentado en la Parroquial chucenera en el siglo XVIII con la actual talla de Cristo de Burgos, aunque el original “paño de pureza” fuese reconvertido en singular faldón de hechuras góticas, incluso provocando el cambio nominativo. Algo similar que ocurriría ciertamente, con la primitiva imagen de Nuestra Señora de los Dolores dos siglos después (1954), cotitular de la Cofradía de Penitencia, que fue, en principio, la imagen titular como Inmaculada Concepción del siglo XVI, del templo de la desaparecida Alcalá de la Alameda, sufriendo para ello restauraciones (1956 por Gironés Vallés, en 1960 por Martínez Cerrillo y en 1978 por León Ortega)”.
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Nuestra Señora de los Dolores.
De lo que no cabe duda, señala, Ramón Franco es que se trata de “unasoberbia obra, casi a tamaño natural, que pese a las acertadas o desacertadas restauraciones -León Ortega en 1978 le recorta el muy deteriorado remate de encaje encolado del faldón y realiza una nueva cruz arbórea, y en 1989 Abascal Fuentes recompone ese desaparecido remate con base de poliéster pintando a mano el encaje original, además de cambiar elementos interiores de sujeción de la propia talla a la cruz por la aparición de grietas en los brazos-, nos sigue conmoviendo por su sobria belleza”.
Como curiosidad histórica nos cuenta Ramón Franco, “durante los tristes sucesos de la pasada Guerra Civil, cuando eran saqueadas e incendiadas las iglesias de los pueblos vecinos, se produjo el desalojo de imágenes de la parroquial chucenera con una sola excepción, la talla del Santísimo Cristo de Burgos, que por su tamaño era imposible ser escondida, así que quedó en ella como “guardián”; por un cúmulo de circunstancias, el asalto a esta iglesia jamás se produciría, por ello, para el pueblo de Chucena, su Cristo fue el verdadero salvador del templo. Un tesoro de valor incalculable para el arte y, sobre todo para el espíritu”.
El Cristo de Burgos realiza este Jueves Santo estación de penitencia a las 21.00 horas, una salida procesional en la que estará acompañado por la Virgen de los Dolores.


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