El Rocío de Pasión de Cabra presentará los bustos de las nuevas figuras secundarias del misterio

El pasado 28 de febrero pasó a los anales de la Hermandad del Rocío de Pasión de la localidad cordobesa de Cabra como un día histórico para la corporación al haber sido presentada la maqueta de su paso de misterio. El próximo Viernes Santo, la cofradía egabrense verá cumplido un sueño que ha sido materializado por el imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino. El pasaje a representar es el Sagrado Encuentro de Cristo y María en la calle de la Amargura. Los primeros pasos que ya vislumbra este proyecto se verán concretados el próximo sábado, día 10 de noviembre, cuando la hermandad ha establecido una cita en el Centro Filarmónico Egabrense para degustar una exquisita paella a partir de las 14:00 horas, cuyo donativo es de 3 euros. En este evento tendrá lugar la presentación de los bustos de las imágenes de San Juan Evangelista y del Centurión Romano a pie que se incorporarán al grupo escultórico del misterio, así como de otros diseños de otros proyectos para el periodo 2019-2020.



Fue el 12 de noviembre de 2017 cuando la hermandad procedía a la firma del contrato para la ejecución de las imágenes secundarias del misterio, el cual se realizará en dos fases: una en 2019 y otra en 2021. El buen hacer de López del Espino y su interés, ilusión y dedicación lo llevaron a ser elegido, entre otras dos posibilidades más que manejaba la cofradía, para materializar este proyecto. Las nuevas imágenes, dotadas de una gran expresividad y dinamismo, que acompañarán al Señor de la Salud (Juan Bautista Jiménez Rosa, 2015) y a María Santísima del Rocío de Pasión (Francisco Campos Serrano, 1947) son dos romanos –uno de ellos a caballo- y San Juan Evangelista.





Un proyecto que ha llenado de ilusión a la corporación egabrense, tal y como ha puesto de manifiesto su hermano mayor, Eduardo Luna, en declaraciones concedidas a Gente de Paz, en la que ha afirmado que “este proyecto supone para la Hermandad todo, la materialización de todos los esfuerzos y compromisos de la nueva junta de gobierno, que está dirigidas a este proyecto que va a marcar una nueva etapa, una etapa definitiva en la cofradía”. Luna subraya su orgullo y responsabilidad “por ver dónde estamos en la actualidad, presentando un Misterio de esta envergadura” partiendo “de la situación delicada que teníamos en 2013”, al tiempo que pone de manifiesto que la “hermandad está plenamente centrada en este proyecto sin descuidar el desarrollo de las diferentes actividades caritativas en las que se halla inmersa”.

Con respecto a los plazos, el hermano mayor confirma que en el año 2019 se completará la primera fase, compuesta por un legionario romano y la imagen de San Juan Evangelista. La segunda fase, que es la mayor envergadura, Quinto Cornelio a caballo, está previsto que se concluya en 2021, coincidiendo con el último año del mandato de esta junta de gobierno. Estos son los plazos previstos a priori, sobre los que Luna aclara que “si las circunstancias exigen que deban alargarse por motivos de agenda, bien del escultor, bien de la Hermandad, podría demorarse un año más”. Luna ha explicado que se decantaron por López del Espino porque fue el que “puso la ilusión, las ganas y el conocimiento, arriesgando muchísimo para ir de la mano de la Hermandad”, para materializar un Misterio cuya ejecución tenga repercusión, “no solo para la Semana Santa de Cabra, sino para la de toda Andalucía, para que se sepa que estamos ahí”

El escultor Francisco Javier López del Espino es una de las figuras más importantes entre las nuevas generaciones de imagineros. Domina las técnicas necesarias para la realización de imágenes sagradas, como el modelado en barro, la talla y la policromía al óleo. Su completo conocimiento de la anatomía humana y del estudio de proporciones le permiten esculpir imágenes religiosas de gran equilibrio visual y de altísima calidad. Su producción artística posee un marcado carácter personal, debido al riguroso estudio de los sentimientos del ser humano antes de ser trasladados a la madera y a la excepcional capacidad expresiva de sus imágenes. Sus obras de imaginería son cada vez más apreciadas y solicitadas, y ha recibido multitud de críticas elogiosas que le animan a proyectar su carrera como escultor- imaginero con aún más energía de cara al futuro.





Nacido en el seno de una familia humilde y trabajadora, cursó estudios primarios en Lucena y su sensibilidad artística fue evidente desde pequeño, pues desde que tuvo uso de razón recuerda haber dibujado y pintado infinidad de imágenes, hasta que en la adolescencia empezó a sentir atracción hacia la escultura y en especial hacia la imaginería. A los 17 años, con la intención de empezar a formarse como imaginero, se trasladó a Córdoba para realizar los estudios de grado medio de talla artística en madera. Con posterioridad, inició los estudios de grado superior en escultura, a la vez que entró a trabajar con importantes imaginemos cordobeses. Para enriquecer su aprendizaje como imaginero, también trabajó durante dos años y medio en la escuela taller La Merced VI, encargada de reconstruir el retablo mayor de la iglesia de La Merced en el edificio de la Diputación de Córdoba, desarrollando su labor como oficial en el modulo de imaginería, ejerciendo labores de policromía, dorado y restauración.

Finalizado el periodo de estudio y aprendizaje, se trasladó a Lucena, donde abrió su propio taller en la calle Julio Romero de Torres nº 21. Enseguida comenzaron a llegar los encargos, y la buena reputación adquirida entre sus clientes ha posibilitado que los encargos se multipliquen. Tiene el orgullo de tener una de sus obras más queridas, la escultura de San Juan Pablo II bendecida por el Papa Francisco, en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano desde febrero de 2014; y de contar con obras en Sevilla, Almería, Conil (Cádiz), Córdoba, Tarancón (Cuenca) Ciempozuelos (Madrid), Ciudad Real, Elche (Alicante) Albacete, Malagón (Ciudad Real), Écija (Sevilla), Lucena (Córdoba) Huesca, Valencia, Porcuna (Jaén), Guadalajara, etc.

Afirma buscar como escultor es que sus imágenes trasmitan un sentimiento determinado, igual que lo transmite una persona. Para ello, trata de imprimirles la divinidad que cualquier imagen religiosa debe tener, la tristeza, la belleza, el sufrimiento y el dolor, con la intención de que parezca que la imagen que estamos contemplando posea el mismo sentimiento que nosotros. “Para mí, como escultor-imaginero, desabrocharme el alma y volcar todos mis sentimientos sobre el barro o la madera resulta, aparte de algo indescriptible, una obligación”, afirma el escultor, que afrontará una nueva obra que, sin lugar a dudas, marcará un antes y un después para la Semana Santa de Cabra.

https://www.gentedepaz.es/el-rocio-de-pasion-presentara-los-bustos-de-las-nuevas-figuras-secundarias-del-misterio/

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