La Virgen de los Reyes portará el manto de los «castillos y leones» de Isabel II

La Virgen de los Reyes, la patrona de Sevilla y la Archidiócesis saldrá en la procesión de tercias del 15 de agosto, día de la Asunción, con el manto blanco que donó la Reina Isabel II en el año 1853.
Esta pieza es conocida popularmente como el de los «castillos y leones», que son representaciones ligadas a la corona que se repiten en este magnífico manto bordado, uno de los dos más antiguo que posee la patrona de la ciudad, junto al verde.
La última vez que lo lució fue en el año 2013.  La patrona posee de hasta cinco mantos de salida que alterna cada 15 de agosto, festividad de la Asunción de la Virgen. Puedes conocerlo pinchando sobre la image
La Virgen de los Reyes posee un ajuar muy rico enriquecido siglo tras siglo. Su patrimonio material abarca a enseres de distinta tipología. Sus objetos y pertenencias son en muchos casos referencias de diversas facetas del arte, que se pueden admirar junto al rostro inconfundible de esta venerada imagen mariana.
En el caso de sus bordados, uno de los capítulos más relevantes es el de sus mantos bordados de salida. De tal forma, la Virgen de los Reyes tiene cinco, que son en algunos casos auténticas joyas del arte del bordado.

Los mantos de la Virgen de los Reyes

El manto verde







Los mantos de salida más antiguos de esta venerada imagen son el verde y el blanco de su amplio ajuar. El primero de ellos está bordado en oro, siendo una greca de estilo renacentista. Fue donado por la Reina Isabel II en el año 1853. Esta pieza, de reconocida valía, fue ejecutada por las hermanas Margarita y Rosa Gilart Jiménez. Estas bordadoras, de origen mallorquín, fueron las bordadoras de cámara de la Reina.

El manto rojo


La infanta María Luisa Fernanda de Borbónduquesa de Montpensier, donó el denominado «manto rojo» a la Virgen de los Reyes. Está bordado en oro. Tiene una guardilla y contiene flores. Su estilo es barroco. Es una obra realizada en el siglo XIX. Este manto procede, según los entendidos, de una ampliación de otro de tonalidad blanca. La infanta fue la segunda y última hija del Rey Fernando VII y de su esposa, María Cristina de Borbón – Dos Sicilias. La Duquesa regaló el manto a la Virgen de los Reyes en agradecimiento del complicado parto que sufrió con su hija Amalia. En el año 1981 se restauró por última vez en el taller de Esperanza Elena Caro.

El manto de la «Coronación»

Manto de la Coronación de la Virgen de los Reyes
El manto que estrenó el día de la coronación canónica de esta imagen mariana, la primera de Andalucía, el 4 de diciembre del año 1904, fue realizado en los talleres de Olmo y fue donado por la Condesa de Casa Galindo. Se trata de una de las grandes joyas del bordado del siglo XX, bordado en hilo de plata sobre tisú celeste, uno de los de mayores dimensiones que la Virgen posee en su ajuar por sus ampulosos y ricos dibujos sobre la tela, provocando el estilo «regio» de la pieza. Fue realizado en el taller de Olmo bajo el diseño de Herminia Álvarez Udell, persona que ideara entre otros el manto de salida de la Virgen de las Lágrimas de la Hermandad de la Exaltación, de la dolorosa del Patrocinio de la corporación del Cachorro o la Virgen de la Concepción del Silencio. Su última restauración consta de hace varios años por el taller de Sucesores de Herederos de Esperanza Elena Caro.

Manto del Congreso de 1929


El último de los cinco mantos con los que cuenta de salida la Virgen de los Reyes fue estrenado con motivo de la procesión organizada en el Congreso Mariano celebrado en Sevilla en el año 1929. Fue realizado en tisú color salmón, bordado en seda y oro por las Hermanas de la Cruz, que son sus camareras y encargadas de alternar sus mantos cada vez que la venerada imagen realiza su salida. Esta pieza artística fue regalada por la Duquesa de Osuna, que donó los materiales de ejecución del mismo.

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