Las coronaciones canónicas de Córdoba



Nuestra Señora de los Dolores

La primera imagen de la capital que obtuvo la honorable distinción de la coronación canónica fue Nuestra Señora de los Dolores, el 9 de mayo de 1965. La iniciativa partió de Fernández Conde, obispo de Córdoba en aquel momento y que profesaba una gran devoción a la titular de la hermandad. El NO-DO recogió en un reportaje algunos momentos.

En los días previos a la ceremonia tuvo lugar un triduo en la Catedral. La glorieta de los Alféreces Provisionales, al comienzo de la avenida Conde de Vallellano, fue el lugar elegido para la celebración del acto. Al mismo asistieron miles de cordobeses. La misa solemne fue presidida por el cardenal Bueno Monreal, arzobispo de Sevilla. Como curiosidad, el momento de la imposición de la corona fue acompañado por la suelta de numerosas palomas.

Nuestra Señora de las Angustias

La segunda coronación tuvo que esperar unas décadas, hasta que el 11 de octubre de 1987, fecha en la que Nuestra Señora de las Angustias fue coronada por el obispo de Córdoba, José Antonio Infantes Florido, en la Real Iglesia de San Pablo. Durante los días anteriores a la coronación, la hermandad que le rinde culto celebró un triduo preparatorio.

Tras el acto de la coronación, aproximadamente a las 12.30 horas, se llevó a cabo una solemne procesión extraordinaria con el conjunto escultórico, donde como curiosidad, la imagen era portada sobre unas andas, y los cofrades que participaron en el cortejo no portaban cera, ni los directivos vara. Tan sólo llevaron la medalla de la hermandad como distintivo.

Nuestra Señora del Rosario

El 31 de octubre de 1993 era coronada en la Catedral la imagen de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Tras los actos que sirvieron de preámbulo al acto de la coronación, durante la tarde anterior a la celebración de la misma, la imagen fue trasladada al mayor templo de la Diócesis. La corona, una interesante pieza de oro del orfebre cordobés Díaz Roncero, fue impuesta por el obispo de la ciudad José Antonio Infantes Florido.



El 7 de octubre de 1992, el propio Infantes Florido, firmó el decreto por el que se aprobaba la coronación canónica. La justificación de la coronación de una imagen de tan reciente factura, se debía a la intensa y secular devoción a la advocación mariana del Rosario en la antigua iglesia dominica de San Pablo desde el siglo XVI. Como dato anecdótico, el autor de la imagen, Luis Álvarez Duarte, fue el único imaginero en asistir a la coronación de una imagen de su autoría.

Nuestra Señora de la Fuensanta

La coronación de la patrona de la ciudad tuvo lugar el 2 de octubre de 1994, a petición del obispo de Córdoba José Antonio Infantes Florido. La coronación canónica de esta imagen se realizó como reconocimiento a la gran veneración que los cordobeses sienten por esta advocación y por los milagros que durante cinco siglos se han atribuido a su intervención.

Tras un intenso programa de actos, la Virgen de la Fuensanta tuvo un triduo preparatorio en la Catedral en los días previos a la coronación canónica. Desde allí salió en la mañana del 2 de octubre hacia el altar preparado en el Bulevar del Gran Capitán para la celebración de aquel acontecimiento histórico. Como curiosidad, el Nuncio de Su Santidad en España, por entonces Mario Tagliaferri, sería el encargado de poner la corona sobre la imagen.

Nuestra Señora del Socorro

bría que esperar a la entrada del nuevo milenio para una nueva coronación canónica en la capital. El 7 de septiembre de 2003, Nuestra Señora del Socorro era coronada en la popular plaza de la Corredera. En los días anteriores al acto de la coronación, la imagen fue trasladada en su paso procesional a la Santa Iglesia Catedral, para la celebración del triduo preparatorio.

Como ocurriera con la Virgen de la Fuensanta, el Nuncio de Su Santidad en España, por aquel entonces Antonio Monteiro de Castro, fue el encargado de colocar la presea sobre la venerada imagen de Nuestra Señora del Socorro. Monteiro de Castro señaló «el gran poder de intersección de Nuestra Señora del Socorro, como Madre de Dios».

María Auxiliadora

Una de las coronaciones más multitudinarias que se recuerdan fue la de la imagen de María Auxiliadora, el 10 de mayo de 2009. Bajo la presencia de Pascual Chávez, rector mayor de los Salesianos, el obispo de Córdoba por aquel entonces, Juan José Asenjo, fue el encargado de coronar a la devota imagen.

La Virgen, que llegó hasta la catedral en el día anterior a la coronación, partió en el amanecer del día 10 de mayo en rosario de la aurora hasta el altar preparado en el Bulevar del Gran Capitán para la celebración del acto. Cerca de 9.000 personas fueron participes de una emotiva coronación, en ellos tanto la comunidad educativa del colegio Salesianos como fieles procedentes tanto de la capital como de otros puntos de Andalucía.



Nuestra Señora de Linares

Nuestra Señora de la Purísima Inmaculada Concepción de Linares fue coronada en la Catedral el 14 de mayo de 2011. La celebración estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Córdoba Demetrio Fernández. Para esta celebración, su hermandad preparó una serie de actos para conmemorar dicha efeméride, entre los que se encontraban un pregón y un triduo preparatorio. Dicho triduo preparatorio para la coronación de la imagen se celebró en la iglesia de San Antonio de Padua, la iglesia de San Lorenzo y la Catedral. Entre cada jornada de triduo, la imagen fue trasladada en procesión sobre el paso de la Virgen del Socorro.

Con esta coronación se hacía justicia a una de las devociones históricas más importantes de la ciudad. Según cuenta la tradición, la Purísima Inmaculada Concepción de Linares, es la talla que trajo consigo el propio rey Fernando III en la toma de Córdoba. Tras el acto de la coronación, la imagen regresó en romería hasta su santuario.

Nuestra Señora del Carmen

La última coronación canónica que ha tenido lugar en la capital cordobesa fue la de la Virgen del Carmen de San Cayetano, el 12 de mayo de 2012. Durante los días previos a la coronación, la imagen fue trasladada en rosario vespertino hasta la parroquia de Santa Marina, donde celebró un solemne triduo preparatorio para tal evento.

Tras la conclusión del último día de triduo, la Virgen fue trasladada de nuevo en procesión hasta la Catedral. Ya en la jornada del 12 de mayo se celebró el solemne pontifical en el mayor templo de la Diócesis. La presea de la coronación fue impuesta a la imagen por Demetrio Fernández, obispo de Córdoba. Posteriormente, la imagen regresó en solemne procesión triunfal hasta su iglesia de San Cayetano.



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