La simbología y los colores en la Semana Santa

04 febrero 2018

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La evolución en la Semana santa de Sevilla se mide en siglos y no en años. Muchas cosas han cambiado en más de cuatrocientos años de presencia cofradiera en nuestra ciudad. Pero sin duda durante los siglos XIX y XX los cambios en bordados, imaginería, pasos procesionales e incluso aparición de nuevas hermandades es nítida.
Desde la llegada de los grandes talleres hace algo menos de dos siglos, los bordados producidos introducen un variado repertorio iconográfico, cuyos signos están cuajados de símbolos y alusiones pasionistas, cristíferas o marianas. Simbolismo, que lógicamente, se refuerza incluso con el color del tejido que sirve de soporte a los ricos bordados de plata, oro y sedas de colores.
Durante los siglos XVII y XVIII los atuendos de los Cristos y las Vírgenes de nuestra ciudad eran exclusivamente los colores de penitencia y luto: morado y negro. En este sentido, y ahondando en el vestir de las doloras, muchas cosas han cambiado. Sobre todo a partir del siglo XIX cuando el romanticismo llegó a la ciudad y transformó la idea de vestir a las vírgenes más importantes de Sevilla.
Esperanza Macarena en su antiguo palio de plata
Esperanza Macarena en su antiguo palio de plata
En 1852 la mayoría de los palios, mantos y sayas que lucían nuestras dolorosas en la estación de penitencia eran de color morado o negro. Durante esa época sólo la Virgen de Montserrat rompe con el esquema establecido luciendo manto y palio azul, color que simboliza el cielo y el amor celestial. Es color de la verdad y tono mariano por excelencia.
A partir de 1882, la evolución en el colorido ha sufrido un cambio sustancial. Además del azul, Montesión incorporó el blanco a la saya, el granate al manto del Valle o el verde y el azul a los mantos de la Macarena y la Esperanza de Triana respectivamente. Al finalizar el siglo XIX la mayoría de las hermandades habían dejado atrás los colores morado y negros de los palios para iniciar la tendencia que conocemos en la actualidad. Sin embargo, todos ellos no están elegidos al azar, guardan un significado

Morado y negro

Eran los colores pasionistas por excelencia. El negro el color del duelo y el dolor por la pérdida del Señor, es por ejemplo el color litúrgico del Viernes Santo. El morado, por otra parte, hace alusión al sufrimiento y a la penitencia.

 Azul

Es el siguiente color que aparece cronológicamente para enriquecer el ajuar de las hermandades. Simboliza
Palio de la Virgen de Montserrat en el siglo XIX
Palio de la Virgen de Montserrat en el siglo XIX





la verdad, el amor celestial. Es el color mariano por excelencia.

Blanco

Color de la luz. Simboliza la pureza, la inocencia y la santidad de vida.

 Verde

Simboliza la virtud cristiana de la esperanza. Representa el triunfo de la primavera sobre el invierno o el de la vida sobre la muerte. También alude a la expectación de la Virgen, que con carácter pasionista espera la resurrección de su hijo.

Rojo

Es el color del amor a Cristo aludiendo a su Pasión. Simboliza la sangre derramada derramada por el Salvador.

Elementos ornamentales

Más allá de los colores, en los diferentes bordados de la Semana Santa de Sevilla existe también una simbología para muchos desconocida. Los más populares por el público puede ser la paloma, representación del Espíritu Santo o el pelícano, símbolo del sacrificio de Cristo en la Cruz que muere por amor a la humanidad. Sin embargo, existen elementos que se escapan del conocimiento tradicional y que son habituales en los bordados de túnicas, mantos, sayas o palios.

Alfa y Omega

Primera y última letra del alfabeto griego, simbolizan la segunda persona de la Santísima Trinidad. El libro del Apocalipsis nos la expone: «Yo soy el alfa y el omega, el principio y el fin…» (Ap.1:8).

Flores

Aluden a las virtudes marianas. Las rosas son símbolo de perfección y los lirios insisten en la pureza de la Virgen. Las azucenas en la virginidad de la Virgen y los jazmines en la elegancia y la amabilidad.
El Señor de Pasión con la túnica de las hojas de acanto
El Señor de Pasión con la túnica de las hojas de acanto

Motivos vegetales

La palma es símbolo de victoria, ascensión o inmortalidad. Los cardos están relacionados con el dolor, el sufrimiento o la fatiga. Por otro lado, la hoja de acanto rememora las dificultades y adversidades que hay que superar. Los cuernos de la abundancia hacen alusión a la riqueza espiritual y la prosperidad.
 http://sevilla.abc.es/pasionensevilla/actualidad/noticias/la-simbologia-y-los-colores-en-la-semana-santa-90010-1456136709.html

1 comentarios:

  1. Excelente artículo, conocía algunos pero no todos, ni mucho menos. Muchísimas gracias

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