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Un contrato de 1965 con costaleros profesionales

27 enero 2018

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Ocurrió en Sevilla, el 22 de marzo de 1965. Aquel día, la Hermandad del Dulce Nombre y Salvador Dorado Vázquez, “El Penitente”, firmaron un contrato en virtud del cual se estipulan las condiciones en las que el histórico capataz y su cuadrilla y la cofradía sevillana, vinculaban sus destinos con vistas a la inminente Semana Santa, el que casi se cifraba nada menos que en 40.000 pesetas de la época la contraprestación pecuniaria.




Manuel Filpo, firmaba por parte de la corporación un contrato que incluye seis claúsulas, poniéndose de manifiesto en la segunda de ellas las cantidades pormenorizadas y la suma total a cobrar. Setenta y cinco costaleros, cada uno de los cuales recibiría una cantidad de 375 pesetas, e idéntica retribución para cada uno de los cuatro contraguías. En cambio, cada aguador -cuatro en total- obtendrá 150 por su labor. Por su parte, el segundo de Salvador Dorado sería compensado económicamente con 750 para finalizar con las 2000 previstas para “El Penitente”. Laarmá y desarmá están contempladas aparte, 6500 pesetas, sumando un total de 39.375, una suma bastante respetable.

Llaman poderosamente la atención, el punto tercero del contrato, que establece expresamente que “en caso de que la cofradía no saliese por lluvias o por otras causas el Sr. Mayordomo abonará al Sr. Don Salvador Dorado Vázquez el importe estipulado en este contrato”, al igual que el sexto en el que se indica que queda “terminantemente prohibido mecer los pasos”. El documento que les reproducimos muestra otra época en que el oficio de costalero se entendía como tal en todos sus extremos y da cuenta del pasado, no tan lejano, de las hermandades, no solo en Sevilla por capataces que atrajeron costaleros a los que ese dinero les suponía un verdadero medio de ganarse el sustento. 





http://www.gentedepaz.es/un-contrato-de-1965-con-profesionales/

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