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Los pasos e imágenes desaparecidos en Sevilla: Hermandad de San Benito

20 diciembre 2017

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El 18 de Julio de 1554 el Arzobispo de Sevilla Fernando de Valdés, aprueba las primeras reglas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora de la Encarnación, con sede en el Monasterio de Nuestra Señora de la Victoria del barrio de Triana. Fueron sus fundadores carpinteros de ribera y calafates del puerto.

Hacia 1566 estos cofrades adquieren un solar en la cava vieja donde edificarán casa hospital y capilla para el culto de sus Imágenes: el Cristo de la Sangre, crucificado de pasta de madera tallado en 1553 por Francisco de la Vega y policromado por Pedro Jiménez, y la Virgen de Gloria de Ntra. Sra. de la Encarnación, de autor desconocido.

Efectuaba regularmente la estación de penitencia a la Parroquia de Santa Ana en la tarde del Jueves Santo con la Imagen del Crucificado, pasando a partir de 1634 a realizarla la tarde del Viernes Santo, incorporando ya la Imagen dolorosa de la Virgen de la Encarnación que conocemos en la actualidad.

En 1648 se estrena un nuevo paso para el Crucificado, siendo su autor el maestro ensamblador Luís Vázquez. Posteriormente, en 1698 se estrenaría un palio para la Dolorosa realizado por el orfebre Mateo Fernández.

En la procesión de 1808 el Cristo sufrió un accidente, cayendo al suelo y haciéndose pedazos, descubriéndose de esta manera su autoría al encontrarse un documento en su interior. Afortunadamente la Imagen pudo ser restaurada, celebrándose una solemne función al ser repuesta al culto el día 25 de Marzo de 1809. En 1845 realiza por primera vez su estación de penitencia a la Catedral. Estrenaban el paso de Cristo, de estilo Renacimiento.

El palio, de plata, era el más rico de la época y en su techo figuraba una paloma, motivo por el cual la Virgen era conocida como la "Palomita de Triana". Los nazarenos vestían túnicas de cola de color rojo en el Cristo y negro en la Virgen. Poco después la Corporación entra en decadencia procesionando por última vez desde Triana en 1847 y en 1868 la Junta revolucionaria decreta el cierre al culto y posterior derribo de la Capilla, perdiéndose todos sus bienes, siendo trasladada la Imagen del Cristo a un pueblo de la provincia, mientras que la Virgen pasó en 1875 a la Iglesia de San Benito.






El 6 de Junio de 1921 el Cardenal Enrique Almaraz aprueba las nuevas reglas de la Hermandad con sede en la Iglesia filial de San Benito Abad, en las que se añade el título de la Presentación al Pueblo, fijándose como día de salida el Martes Santo. Un año después vuelve a procesionar con dos pasos; el primero procedente de la Hdad. de la Vera Cruz, en el que se contempla a Jesús en el momento de su presentación al pueblo, Imagen tallada por Esteban Domínguez y que hoy se venera como Cautivo en Villanueva del Río. En el segundo, con todos sus enseres prestados por varias Hermandades, la Virgen de la Encarnación bajo palio. Vestían sus Nazarenos túnica blanca con antifaz y capa negra en el Cristo, y túnica y antifaz color crema con capa roja en la Virgen. La cofradía no volverá a salir de nuevo hasta 1928.


En 1924 se encarga el misterio de la Presentación al Pueblo, incluido una nueva Imagen del Señor, al escultor Castillo Lastrucci, estrenándose éste en 1928 al igual que las andas y la indumentaria de los nazarenos, que son las actuales. En 1930 volvería a salir el paso de palio, estrenando todos sus enseres.


En 1948 debido a los daños producidos en San Benito por la riada, son trasladadas las Imágenes a la Capilla de la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres y en 1950 fueron llevadas a la Parroquia de San Roque, donde permanecerían hasta finales de 1952.

En 1958 la Hermandad se constituye como Sacramental al haber sido convertida en Parroquia la Iglesia de San Benito.

En 1966 el Papa Pablo VI concede los títulos de Pontificia y Archicofradía.


En 1967 la nueva Imagen del Cristo de la Sangre tallada por Buiza procesiona por primera vez a la Santa Iglesia Catedral. El Martes Santo de 1971, el Cardenal Bueno Monreal bendice e impone a la Virgen la corona de oro de ley que han donado los hermanos y devotos.


Aqui vemos en la foto superior la muda del maso de misterio.

El 18 de Febrero de 1991 el Santísimo Cristo de la Sangre preside el Vía crucis de las Hermandades de Sevilla que organiza el Consejo General de Hermandades y Cofradías. Igualmente se celebra en Marzo un Triduo y Función al cumplirse el veinticinco aniversario de la bendición de la Imagen.


El Sábado Santo de 1992 el paso de misterio figura en el cortejo del Santo Entierro al igual que ya hiciera en 1965, y entre los meses de Junio y Julio forma parte de la muestra "Los Esplendores de Sevilla" en la Parroquia del Divino Salvador.

El 1 de Diciembre de 1994 el alcalde de Sevilla, Alejandro Rojas Marcos, impone a la Stma. Virgen la réplica de la medalla de oro de la ciudad concedida a las Hermandades de Sevilla, en un acto celebrado en la Parroquia de San Benito. El 10 de Diciembre de ese mismo año, tras Triduo Preparatorio, es coronada canónicamente por el Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo, la Imagen de Nuestra Señora de la Encarnación en la Santa Iglesia Catedral.


El paso actual es de estilo barroco rocalla diseñado y tallado en madera de pino de Flandes por Antonio Martín Fernández (1967-68) e iluminado por seis candelabros de guardabrisas, correspondiendo la labor de ebanistería a Francisco Bailac. La canastilla la adornan ocho cartelas con símbolos pasionistas, de Martín, y tondos con los bustos de los Evangelistas, de Francisco Buiza (1968). En los respiraderos figuran cuatro cartelas con escenas de la vida de Jesús, de Buiza (1968) y miniaturas de los Apóstoles debidas a Juan Antonio Blanco (2003). Sobre el conjunto revolotean veinticuatro ángeles querubines de Buiza (1968). El dorado del paso es obra de Herrera y Feria (1968-69), llevando faldones de terciopelo morado con broches en las esquinas bordados en oro por Piedad Muñoz (1983).

El llamador, en bronce fundido, es obra de Juan Sánchez Vela (1987). Jesús es presentado al pueblo por Poncio Pilato. El Redentor es sujetado con una soga por un esclavo negro que lleva además un flagelo. A la izquierda de Jesús se encuentra un centurión romano que lo escolta, con una lanza en su mano izquierda y una trompeta en la derecha. Contempla la escena un miembro del sanedrín que porta la sentencia. En la trasera del paso, junto al trono de Pilato, se encuentran Claudia Prócula, esposa de éste, su sirvienta y un soldado romano que porta el senatus. Todas las figuras fueron realizadas en madera policromada con ropajes de telas encoladas por Castillo Lastrucci en 1928.


Restauraciones (a excepción del Señor): José Sanjuán 1941. Castillo Lastrucci 1948, 1958 y 1961. Ángel Feria 1979. Francisco Berlanga 1983.
Otros elementos de la escena son el Trono (1985) y pebetero (1992) de Antonio Martín, dorado el primero por Ángel Feria y el segundo por Artesanía Arosa. La loba amamantando a Rómulo y Remo que remata el trono es obra de José Sanjuán (1939), mientras que el sillón es de Castillo Lastrucci (1948) enriquecido por Antonio Martín (1985). Senatus para el soldado romano en metal plateado obra de Villarreal (1965). Trompeta para el centurión en plata sobredorada realizada por Manuel de los Ríos (1999).


El segundo paso es de estilo barroco diseñado y tallado en madera de pino de Flandes por Antonio Martín Fernández (1967-69), iluminado por seis airosos candelabros de guardabrisas, siendo la ebanistería obra de Francisco Bailac.


La canastilla se adorna con cuatro cartelas con las distintas piezas del escudo de la Hermandad, de Martín, y otras cuatro con escenas de la vida de Cristo, de Buiza. Además, en sus entrantes se sitúan las esculturas de los cuatro Evangelistas, mientras que en los respiraderos figuran doce miniaturas de santos sevillanos y benedictinos. Sobre el frontal del paso aparece un ángel custodio que representa el triunfo de la Eucaristía, que porta una Custodia de plata del taller de Villarreal (1972).


Todas las figuras, junto a los treinta y seis ángeles querubines que revolotean por el conjunto, son obra de Francisco Buiza (1969) El dorado del paso corresponde a Luís Sánchez Jiménez (1969). Posee faldones de terciopelo burdeos con broches en las esquinas bordados en oro por Enriqueta Martín Reina (1969). Su llamador, de bronce dorado, fue realizado por Orfebrería Villarreal (2006).






El paso de palio es de estilo barroco bordado en oro y sedas sobre terciopelo burdeos por Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1930-31), pasado y enriquecido por José Guillermo Carrasquilla Perea (1978-79). En el medallón del techo de palio se representa el misterio de la Encarnación en marfil y sedas, de Juan Arenas (1983). Los faldones son de terciopelo burdeos con broches en las esquinas bordados en oro y escudo de la Hermandad en el frontal, de Carrasquilla (1966) enriquecidos por Fernández y Enríquez (1994).Obras de orfebrería son los candelabros de cola (1958), varales (1959), juego de jarras (1959 y 1963) y peana (1964), labrados sobre metal plateado; la candelería es de alpaca plateada (1984) y los respiraderos de plata (2001).


Todas estas obras corresponden al taller de Villarreal. Los candelabros de entrevarales en alpaca plateada (1981) y el llamador de plata (1994) son de Manuel de los Ríos. En la delantera del paso figura una imagen del Ángel de la Guarda en plata de ley, donada por el Cuerpo de Policía, obra de Villarreal (1963).


http://cofrades.sevilla.abc.es/profiles/blogs/los-pasos-e-imagenes-5

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