_

Extraordinarias sí, extraordinarias no

20 octubre 2017

send email
print this page
Aún con el regusto de lo vivido el pasado sábado con la Virgen de la Salud de San Gonzalo por las calles de Sevilla en una procesión extraordinaria inolvidable. Después de presenciar un pontifical de coronación exquisito, significativo y más que emotivo, hoy denominado por cierto como misa estacional. Tras comprobar in situ y por un centenar de fotografías que la Virgen del barrio León lo que nunca estuvo es sola, ni mucho menos. Hoy levanto con esa longeva cuestión con formato de debate que desde hace años viene poniendo en entredicho buena parte del público cofrade. ¿Extraordinarias sí o extraordinarias no?

Sí, porque hay ocasiones que bien merece la pena celebrar y compartir con toda Sevilla y con todos aquellos de cientos de miles de turistas que nos visitan. No, porque somos excesivamente propensos al autodesgaste. Sí, porque es una parte trascendental de toda hermandad, el culto público para ayudar en la misión evangelizadora de la Iglesia. No, porque la multiplicación de hechos tan reseñados como son las coronaciones pueden llegar a generarnos un colapso en el que perdamos todo el sentido litúrgico del acontecimiento.

Y así podríamos estar debatiendo hasta mañana, o incluso hasta autoproclamar un referéndum que ya además ya existe en forma de decreto y que está firmado por el mismísimo arzobispo de nuestra archidiócesis. Y aquí es donde me quiero detener. Porque cuando las flechas te apuntan lo lógico es salir huyendo, pero Juan José Asenjo ha tenido la capacidad de nadar a contracorriente hasta el punto de que cuando falte, al menos unos pocos, nos acordaremos de él. Y puede ser que su trato popular no sea el más deseado por esta especial ciudad. Es cierto que sus homilías para las cofradías siguen careciendo en algunos casos de empatía. O que incluso su reconocimiento, al menos a título público, hacia la labor callada y vital de nuestras hermandades no sea la más precisa y esperada. Pero su ejercicio del deber está siendo encomiable y a las pruebas me remito.

Cuando por entonces todos nos debatíamos si era acertado la multitud de procesiones extraordinarias que por entonces vivíamos, llegó Asenjo y zanjó una cuestión de principios con una medida para muchos tachada de impopular. Otro cisma para el pastor de la Iglesia de Sevilla. El enésimo. Pero el tiempo va a provocar que sus palabras no se las lleve el viento tan fácilmente como algunos esperarían tras su pronta jubilación. Guste o no, ha acertado en momentos decisivos. Como con la Resurrección la pasada Semana Santa, por ejemplo. O con la solicitud de las cuentas de las mayordomías para evitar casos espinosos como el vivido en el seno de la hermandad del Valle.






Así que me remito a aquel discutido decreto para decir “sí” a estas procesiones que por fin mantienen y exponen un sentido espiritual fundamental para llevarlas a cabo. Y en menos de un año tendremos otra, la de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras, que estoy convencido que será tan productiva para la fe de Sevilla como la que ha tenido lugar este pasado fin de semana. Porque con la Esperanza Macarena, el Gran Poder o las coronaciones de la Paz y la Salud ya ha surtido efecto lo que en su día él mismo firmó contra los ‘principios’ de la ciudad. Al final va ser verdad eso que dicen de que el acierto radica en la justa medida entre lo ordinario y lo extraordinario. Asenjo nos ha abierto los ojos.

https://denazaretasevilla.com/2017/10/18/extraordinarias-si-extraordinarias-no/

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Opinión...

 
Realizado Por Grupo CofradiasTv | Publicado para Blogger .
© Copyright 2011 CofradiasTv Todos los Derechos Reservados.