La Cruz y la Corona

01 agosto 2017

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La Reina Isabel IIQuizás el título más repetido entre las hermandades sevillanas, por encima de los más minoritarios de Pontificia, Ilustre o Patriarcal, sea el de Real, una concesión que realiza la Casa Real a aquellas hermandades que han tenido alguna vinculación especial con algún miembro de laMonarquía. Es la constatación en la heráldica, y en la nomenclatura de las hermandades, de una vinculación que arranca en orígenes casi legendarios, los de la hermandad del Santo Entierro. Su fundación mítica, muy alejada de la histórica realidad, va unida a la aparición milagrosa
Estandarte del Santo Entierro
Estandarte del Santo Entierro
de un Señor Yacente que hizo sanar de su enfermedad a una paralítica, hecho sorprendente que llegó a conocer el mismo rey Fernando III el Santo, que ordenó la erección de una capilla decente para una milagrosa efigie que sería, pasado el tiempo, origen de una hermandad de penitencia. Leyendas aparte, la vinculación de la monarquía con las cofradías arranca desde los mismos años de la Reconquista, desde la devoción del santo monarca a las vírgenes góticas, a la influencias de la monarquía en la fundación de históricas corporaciones como la de los Sastres o Alfayates. Tradiciones aparte, la concesión del título de Real a las hermandades suele estar rodeada, al igual que los orígenes fundacionales, de numerosas lagunas documentales, aunque desde una perspectiva actual se podría estudiar la historia de lamonarquía moderna y contemporánea de España por su relación con las casa reales reinantes.
En el siglo XVI se puede rastrear a la casa de Austria por la concesión que hizo el mismísimo emperador Carlos I del título de Imperial a la hermandad de Guía en 1522, al aprobar sus reglas. Título que añadir a la actual hermandad de la Lanzada, que recibiría el título añadido de Real por parte de Isabel II, ya en el siglo XIX. Otras vinculaciones de los Austrias Mayores con las hermandades se pueden seguir en la hermandad del Museo, en cuyo escudo aparecen las armas reales tomadas por Felipe II, rey que conoció a la Soledad en el convento del Carmen de Baños y que según Hernández Parrales, llegó a ser distinguido “con el grande honor de haber sido hermano de la dicha” cofradía de la Vera Cruz.
Cristo de la Vera Cruz / M. J. RODRIGUEZ RECHI
Cristo de la Vera Cruz / M. J. RODRIGUEZ RECHI
En el siglo XVII, algunas noticias apuntan que en la visita de Felipe IV (1605-1665) a Sevilla en 1624 el monarca acudió a postrarse ante la imagen de la Virgen del Patrocinio, tras un paseo en falúa por el río. Sería el origen de la defensa real del título del Patrocinio, por los favores dispensados por la Virgen durante su reinado, extendiéndolo entre sus reinos y consiguiendo de Roma, en 1656, la institución de la Fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora. A finales del siglo,desde el año 1694, se convertiría en tradición la pertenencia de los monarcas españoles a la hermandad del Santo Entierro, siendo el Enfermizo Carlos II (1661-1700), símbolo del fin del fin de una época, el primer monarca que entraría oficialmente en esta nómina.
Vara de la hermandad del Cachorro
Vara de la hermandad del Cachorro
Con el siglo XVIII llegaba una nueva casa real, la de los Borbones, en un tiempo de luces e Ilustración que no impediría nuevas vinculaciones y concesiones. Suele afirmarse que el título de Real de la hermandad de la Hiniesta proviene de una concesión del propio Felipe V durante el llamado Lustro Real (1729-1733), la larga estancia de la nueva corte de origen francés  en una Sevilla  que trataba de conservar glorias pasadas. Las luces de la Ilustración intentaron el control de las corporaciones penitenciales, obligando a la aprobación de las reglas por el Real Consejo de Castilla, aunque ello no fue obstáculo para que el ilustrado Carlos III (1716-1788) aceptara las peticiones de las hermandades de San Bernardo, la Mortaja o la hermandad Servita, que conseguirían el título de Real bajo su reinado.
Palio de la Virgen de las Angustias de la hermandad de los Gitanos
Palio de la Virgen de las Angustias de la hermandad de los Gitanos
Igualmente activo con las hermandades sevillanas fue el reinado de su hijo, el abúlico Carlos IV (1748-1819), que concedió títulos y prerrogativas a las hermandades de la Carretería, el Silencio, el Valle o la Trinidad. Es llamativo que uno de los reyes más nefastos de la Historia de España, Fernando VII (1784-1833) fuera uno de los reyes más presentes en la nómina de las hermandades sevillanas: el Amor, la Quinta Angustia, la Exaltación, la Lanzada, el Gran Poder o la Amargura tuvieron como hermano al monarca que en 1823 sería declarado “demente temporal” por el gobierno del Trienio Liberal.
Libro de Reglas de la hermandad de la Sagrada Cena
Libro de Reglas de la hermandad de la Sagrada Cena
Es la historia de la doblez de una ciudad autora de la mayor sátira histórica contra la monarquía española, la titulada “Los Borbones en Pelota”, corrosiva crítica a Isabel II (1830-1904), la reina que fue gran devota de la ciudad y que tuvo vinculación con numerosas hermandades como La Cena, Pasión, la Lanzada o Pasión. La “otra corte
Manto de la Virgen de Montserrat. Todo un símbolo de los Montpensier
Manto de la Virgen de Montserrat. Todo un símbolo de los Montpensier
de la ciudad”, la de los Montpensier,  no se quedó atrás, siendo destacable la acción de los Duques en la revitalización de la Semana Santa romántica, desde un palacio de San Telmo en el que se realizaron besamanos (nada nuevo bajo el Sol) y cuyos inquilinos pertenecieron a hermandades como la O, los Panaderos, San Isidoro o Montserrat.
Historia de una vinculación que, quizás tuvo un punto y parte, en elsiglo XX, con un rey, Alfonso XIII, al que llegaron a rendir armas los armaos de la Macarena y que llegó a presidir el paso de la Virgen de la Victoria desde el Casino militar de la calle Sierpes. Una larga de historia de nombramientos, títulos, distinciones y signos que se multiplican en las hermandades de Gloria de la ciudad. Una historia abierta que continuó con Juan Carlos I y cuyas páginas se seguirán escribiendo en el nuevo reinado del rey Felipe VI.

HERMANDADES PENITENCIALES CON EL TÍTULO DE REAL

Rey Fernando VII por Goya
Rey Fernando VII por Goya
La Paz
La Cena
Hiniesta
San Roque
Estrella
Amargura
Amor
Redención
Santa Marta
Vera Cruz
Las Aguas
El Museo
San Bernardo
Lanzada
Buen Fin
Cristo de Burgos
Alfonso XIII presidiendo el paso de la Virgen de la Victoria en la Semana Santa de 1930
Alfonso XIII presidiendo el paso de la Virgen de la Victoria en la Semana Santa de 1930
Siete Palabras
Panaderos
La Exaltación
Las Cigarreras
Monte Sión
Quinta Angustia
Valle
Pasión
El Silencio
Gran Poder
Macarena
El Calvario
Esperanza de Triana
Los Gitanos
La Carretería
Soledad de San Buenaventura
El Cachorro
La O
San Isidoro
Montserrat
La Mortaja
Trinidad
San Entierro
Servitas
Soledad

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