Andrés de Ocampo en piedra y ruina

26 agosto 2017

send email
print this page
Unos de los grandes escultores de la transición entre los siglos XVI y XVII, el jiennense Andrés de Ocampo, es conocido popularmente por ser el autor del Crucificado de la Fundación, de la hermandad de los Negros, curiosamente su única imagen documentada para una hermandad sevillana, conformando su obra un amplio catálogo que incluye tallas exentas y relieves en iglesias, conventos y palacios de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Huelva, Badajoz o hasta Comayagua, en Honduras. Obra de un autor que vivió la transición entre las formas del Manierismo imperante en el último tercio del siglo XVI y el nuevo naturalismo del primer Barroco del siglo XVII.
Relieve de la visitación
Relieve de la visitación
Nacido en Villacarrillo hacia 1555, Ocampo debió trasladarse pronto a Sevilla, estando documentado su examen como maestro escultor y entallador de retablos en el año 1575, tras su formación en el taller del castellano Juan Bautista Vázquez el Viejo, completada con otra estancia en el taller de Juan de Oviedo.
Casado hasta en cuatro ocasiones y con una amplia producción en la ciudad en la que trabajó más de cuarenta años, la producción de Andrés de Ocampo ha sufrido los avatares de la historia, ya que algunos de sus retablos desaparecieron parcial o totalmente: es el caso del desaparecido convento de Regina Angelorum, de los relieves del convento carmelita de Santa María de Belén, del retablo mayor del convento de las Dueñas, del primitivo retablo mayor de laparroquia de Omnium Sanctorum, del retablo mayor del monasterio de Santa Inés o el retablo mayor de las jerónimas de Santa Paula. Tallas de una calidad que se pueden seguir admirando en la imaginería del retablo mayor de San Martín o en el retablo del Descendimiento de la parroquia de San Vicente.
Detalle del relieve de la visitación
Detalle del relieve de la visitación
A esta producción en madera hay que añadir su trabajo de la piedra, mucho más desconocido que la imaginería realizada en pino o cedro de Flandes. En 1591 realizó dos relieves en piedra para el Palacio de Carlos V de Granada, un contrato en el que actuaron como fiadores Miguel Adán y Juan Salcedo y en los que Ocampo representó dos escenas mitológicas de los combates de Hércules contra el león de Nemea y contra un toro, además de un escudo.
La Visitación, por Alberto Durero
La Visitación, por Alberto Durero
No se conservan los relieves para la portada delmonasterio de la Encarnación de Sevilla, contratado en 1598, un encargo que incluía dos profetas y una representación de la escena de la Encarnación. Desapareció con el convento que un día derribaron los franceses y que años más tarde ocuparon unas setas. Aunque la ciudad conserva otro relieve pétreo de Andrés, el tío de Francisco, aunque su alarmante deterioro hace temer por su conservación.
A la espalda de la parroquia de San Marcos se sitúa el convento de Santa Isabel, fundado en 1490 en unas casas principales de doña Isabel de León «A la gloria de Dios y de San Juan Bautista y de la Santa Visitación de Nuestra Señora Santa Isabel».
Regido originalmente por la orden de San Juan, (desde 1869 por la congregación de filipenses de Hijas de María Dolorosa y de San Felipe Neri) su iglesia primitiva se concluyó en 1493. El conjunto conoció sucesivas ampliaciones en siglos posteriores, destacando la construcción, a comienzos del siglo XVII, de una nueva iglesia en cuyas trazas intervino Alonso de Vandelvira.
La Visitación de Niculoso Pisano
La Visitación de Niculoso Pisano
Sus obras comenzaron en 1602 y el afamado arquitecto diseñó su portada lateral, de marcada carácter manierista e inspirada en los tratadistas clásicos italianos, siendo ejecutada por su sobrinoAndrés de Vandelvira con trazas de retablo. Para el ático superior realizó Andrés de Ocampo en el mismo año 1609 una monumental escena de la Visitación, un gran relieve en el que aparecen siete figuras centradas por la imagen de la Virgen, con amplio manto, y Santa Isabel, que en la parte central de la escena hace una leve genuflexión. Completan la escena las imágenes de San José y de Zacarías, los respectivos esposos, junto a otro personaje masculino y dos niñas. El gran relieve pétreo basa la iconografía de la escena, el abrazo entre la Virgen y su prima Isabel, en el conocidograbado de Alberto Durero, que debió circular con profusión entre los artistas de la Sevilla del siglo XVI, y que tendría otras interpretaciones como la de Francisco Niculoso Pisano en el oratorio del Alcázar sevillano. Pero la inspiración más evidente del relieve de Ocampo parece intuirse en la escena del retablo de la Visitación de la Catedral de Sevilla que realizó, años antes, el afamado pintor Pedro Villegas Marmolejo (1519–1596).
La Visitación de la Catedral de Villegas, de Pedro Villegas
La Visitación de la Catedral
La disposición de las figuras infantiles, los pliegues de los ropajes de las figuras principales o la niña que porta un cesto con palomas parecen responder a la misma estampa como fuente de inspiración. Tiene el relieve pétreo de Ocampo la monumentalidad propia de las obras de finales del siglo XVI, con rasgos de las figuras del retablo de San Martín en la monumentalidad de  los personajes secundarios y proporciones alargadas propias del siglo anterior, una estética que empezaba a ser anacrónica en aquella fecha, 1609, año en el que Martínez Montañés ya había realizado el Crucificado de la Clemencia o trabajaba en los relieves del monasterio de San Isidoro del Campo.
Quedaba Ocampo poco a poco superado por el lenguaje de los nuevos escultores (su sobrino Francisco, el maestro Montañés…), quedándose anclado en un lenguaje que mantendría incluso en obras posteriores: el Crucificado de la Fundación es un excelente ejemplo de esas formas «retardatarias».
Detalle del relieve de la Visitación
Detalle del relieve de la Visitación
El paso del tiempo, la acción de las palomas y el olvido, han actuado sobre el relieve de Ocampo hasta llevarlo a una situación de deterioro que hace temer por su conservación. Una situación que se puede hacer extensible a la portada y hasta al entorno de la privilegiada plaza en la que se sitúa, enclave monumental en cualquier lugar del mundo que en Sevilla se convierte en rincón para la marginalidad y la suciedad.
Otras obras de Ocampo desaparecieron por modas, desamortizaciones o invasiones. El relieve de Santa Isabel puede desaparecer por el desconocimiento y el olvido, la más cruel de las desapariciones…
http://sevilla.abc.es/pasionensevilla/actualidad/noticias/andres-de-ocampo-en-piedra-y-ruina-86019-1448926242.html

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Opinión...

 
Realizado Por Grupo CofradiasTv | Publicado para Blogger .
© Copyright 2011 CofradiasTv Todos los Derechos Reservados.