El hombre que esculpió a Dios en la cárcel

15 junio 2017

send email
print this page
El 12 de Junio del 2017 se cumplen 106 años del nacimiento de Antonio Perea Sánchez, artista andaluz que esculpiría desde la cárcel, la venerada imagen sevillana de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, titular de la hermandad del Domingo de Ramos sevillano. La vida de este artista que con una gran habilidad y maestría talló esta imagen sagrada, pasó por trágicos y duros momentos en su vida que en nada se parecen al esplendor de su obra.

Nuestro escultor, nació el 12 de Junio de 1911 en Sevilla, ciudad que 87 años después también le vería fallecer. Al cumplir los 16 años, entró a realizar estudios teóricos y prácticos de distintos oficios en la Fábrica de Artillería de Sevilla, obteniendo así la titulación de delineante. La Guerra Civil estalló cuando tenía 25 años y para él, esta supuso una experiencia muy negativa en su vida, ya que fue blanco de las represiones llevadas a cabo por el bando liderado por el General Queipo de Llano.

En agosto de 1936, ya controlada Sevilla por el bando nacional, Antonio Perea fue denunciado por defender el barrio de San Marcos de la toma de este por parte de los sublevados y el día 10, las Fuerzas Cívicas lo detuvieron, siendo puesto en libertad 15 días después. Tras nuevas denuncias contra nuestro artista en las que se le acusaban de agitador social, extremista y marxista entre otras recriminaciones, el día 31 del mismo mes, vuelve a ser detenido y esta vez sometido a juicio.

Una vez en el pleito, las declaraciones contra él, no son capaces de sostenerse, pues se refieren al acusado indirectamente ya que al parecer, ni siquiera le conocían. Para aclarar la situación, el detenido requiere la comparecencia del Hermano Mayor de la Hermandad de Jesús Despojado, José Laborde Foyo, quien afirma ante el juez que además de ser un gran escultor, es una gran persona. A pesar del buen balance que empieza a tomar la situación con respecto a Antonio Perea, la balanza se empieza a inclinar hacia el lado opuesto debido a un informe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia que lo resalta como un izquierdista muy avanzado, pues se le creyó según apuntaron ciertos testigos, delegado del Partido Comunista.

Tras estas declaraciones, ingresa a prisión con urgencia en Septiembre de 1936 por un delito de rebelión militar, en el que consta que a pesar de no llevar armas en la rebelión de las barricadas ni participando con espíritu combativo, auxilió a los que armaron la revuelta, llevándoles agua y pasando un rato con ellos.






Mientras Perea cumplía condena en la cárcel, en la Hermandad del Despojado, los responsables de la cofradía se reunían en junta de oficiales. En ella, plantearon la realización de la talla del Cristo que sería la Titular de la Hermandad y para ello, querían que fueran las manos de Antonio Perea las que le dieran forma.

Debido a la influencia falangista del Hermano Mayor, consiguieron que se le habilitara al escultor un espacio en la cárcel para realizar su complicada tarea, siendo la enfermería su particular taller de imaginería. Gracias a este encargo, las autoridades de la cárcel comenzaron a reconocerlo y a confiarle ciertos privilegios, por lo que este Despojado se convirtió en el primero de sus muchos encargos que recibió estando en prisión.

Para la imagen de esta increíble talla de Jesús Despojado, tomó como referencia la obra del Greco: “El Expolio” y se ayudó de otro preso, Juan de Dios Creagh para que le sirviese de modelo pues según Perea, en su expresión se reflejaba la característica más importante de Jesucristo, la expresión indefensa de la injusticia de los hombres.

La hermandad le facilitó el material necesario como es la madera noble, y el escultor, tras un escrito, regaló la obra a la cofradía desinteresadamente. La imagen recibió un gran acogimiento social, y críticas extraordinarias por parte de la prensa que se hicieron eco de la nueva talla y del autor de la misma, y es que, el hecho de que fuera preso, fue lo que causó una mayor agitación nacional.

La realización de esta obra, abrió un camino de esperanza en la vida del autor, pues gracias a ella, en lugar de salir de prisión en 1952 como firmaba la sentencia, fue retirado de ella en 1940, año en el que fue destinado al Campo de Concentración de “Los Merindales” para ayudar a la construcción del “Canal de los Presos”, donde pronto se ganó la aprobación de los jefes debido a sus destrezas adquiridas en la Fábrica de Artillería.

Gracias a su buen comportamiento, fue puesto en libertad el 28 de Agosto de 1940, aunque tuvo que hacer visitas periódicas a la Comisaría. En valoración a este increíble artista y una vez conocida su historia, podemos ver claramente como Dios se basta de los más humildes para poner en ellos sus infinitos y más ricos dones y regalos, como es en este caso, permitir que un inocente condenado moldee con sus propias manos el que será el rostro del Salvador.

http://www.gentedepaz.es/el-hombre-que-esculpio-a-dios-en-la-carcel-2/

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Opinión...

 
Realizado Por Grupo CofradiasTv | Publicado para Blogger .
© Copyright 2011 CofradiasTv Todos los Derechos Reservados.