_

Palios

19 marzo 2017

send email
print this page
Me comentan que hasta seis palios nuevos se están confeccionando en Málaga para ser estrenados o culminados en poco tiempo. ¡Cuántas glorias por descubrir!... ¡Qué lujo de arte suntuario!... El ojo humano siempre aspira a contemplar mayor esplendor. Otra cosa es qué vislumbre; y más relevante aún, cómo lo interprete. No siempre más fulgor equivale a mejor visión.

Cabría meditar qué nos sugieren los palios. Pocas piezas del universo artístico cofradiero resultan tan atractivas y ostentosas. Por suerte para los estetas de la mecida y el oropel, un día del siglo XVII alguien en Sevilla decidió procesionar una imagen de la Virgen bajo palio. La innovación cuajó. Tanto, que las imágenes del Señor, hasta entonces las honradas bajo dosel, acabaron sin él, salvo contadas y fosilizadas o historicistas excepciones.

Baldío resultó que en 1685 la Sagrada Congregación de Ritos de la Sede Apostólica decretara que sólo era lícita la utilización del palio para el Santísimo Sacramento y las reliquias de la Pasión del Señor, como también que en 1744 la misma congregación pontificia expresamente prohibiera procesionar bajo palio imágenes de la Virgen.

El uso se generalizó en Andalucía, y de las bambalinas de corte recto y simple «tafetán tachonado de estrellas» se pasó a los terciopelos bordados. Luego, Rodríguez Ojeda, también en la Sevilla de los años veinte del pasado siglo, acabaría de revolucionar su estética, ondulando bambalinas e incorporando morilleras. Transformadas así las primitivas y sobrias andas procesionales en suntuosos tronos, abonado quedaba nuestro terreno para las mecidas de cruceta musical que tanto motivan hoy.

En junio del año 2000 la Virgen del Mayor Dolor, de la cofradía de los Escolapios de Granada, entraba triunfalmente en su paso de palio en la plaza de San Pedro de El Vaticano, donde la recibió el papa Juan Pablo II.

Me pregunto qué habrían pensado los curiales romanos del XVIII de haber asistido a la escena de aquella multitud asombrada ante el joyel de platería y bordados al son de la música. Empero, cuentan las crónicas, al Papa le admiró mucho más la mirada bañada en lágrimas de la Dolorosa. Quizá por escoger lo esencial, Juan Pablo II fue santo. Un detalle a tener en cuenta.

http://www.laopiniondemalaga.es/semana-santa/2017/03/15/palios/916438.html

0 comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Opinión...

 
Realizado Por Grupo CofradiasTv | Publicado para Blogger .
© Copyright 2011 CofradiasTv Todos los Derechos Reservados.